Cuando A Coruña fue una fiesta

  • Arquitecto y fecha Terraza Sada: Antonio López Hernández, 1912
  • Arquitectos y fecha Terraza Coruña: Antonio de Mesa y Pedro Mariño, 1921-1922
  • Dirección: Jardines de Méndez Núñez, 5

Son los felices años 20 en A Coruña, una ciudad en pleno crecimiento económico, y un gran edificio se convierte en el epicentro la vida social y cultural de la ciudad. En La Terraza podías bailar, asistir a una sesión del cinematógrafo, tomarte un café o ver un concierto en el Relleno, el espacio ganado al mar donde se ubican los jardines de Méndez Núñez. Desde el punto de vista urbanístico, el edificio permitió dotar de espacio propio a los ‘aguaduchos’, nombre que recibían los puestos ambulantes de venta de bebidas, helados y chucherías que se desperdigaban por el puerto. Y en su azotea podías disfrutar de unas envidiables vistas a la bahía, recibir a los visitantes o despedir a los emigrantes que partían en barco a América.

La Terraza que hoy vemos es, desde los años 80, la sede de Radio Televisión Española, pero a lo largo de su historia ha sufrido diversas metamorfosis, la más significativa de ellas en 1921, cuando el primer edificio, realizado entre 1912 y 1920, fue trasladado pieza a pieza en barco a la localidad vecina de Sada, donde inició una segunda vida. Obra del arquitecto Antonio López Hernández, la Terraza sadense (en las imágenes inferiores) es un espacio exótico en el que conviven naturaleza, madera, cristal policromado y forjados. Es un icono del Modernismo gallego y fue declarado Bien de Interés Cultural en 2020.

Mientras los vecinos de Sada desarrollaban su vida social en la antigua Terraza, en A Coruña el proyecto original fue reformulado por Pedro Mariño y se levantó uno más grande y de estilo Secesion de Viena, otra corriente modernista caracterizada por formas más sobrias. La nueva construcción armonizaba con el Kiosco Alfonso y el antiguo Hotel Atlantic, inaugurado en 1923 y demolido en los años 60, aunque con un estilo más afrancesado que recuerda a la Ópera de París de Charles Garnier.

Ocho genios nos observan

Planteado como un gran centro de ocio, La Terraza vivió épocas felices hasta el estallido de la Guerra Civil en que se inició su decadencia. A partir de 1955 se convirtió en sede de la Organización Juvenil Española (OJE), un centro social y deportivo de las juventudes falangistas. Como parte de las actividades que tenían lugar, destacaba la Radio Juvenil y esta función periodística fue la única que perduró hasta 1985 cuando se convirtió definitivamente en el centro de telecomunicaciones que es hoy en día.

Fue ese año cuando La Terraza sufrió su última gran metamorfosis y, como testigos de ella, nos quedan ocho bustos creados por la escultora coruñesa Docha Rioboo, que rinden homenaje a ocho genios del periodismo que nos observan desde lo alto. Julio Camba, Wenceslao Fernández Flórez, Manuel Murguía y Alejandro Pérez Lugín coronan el lateral del edificio, mientras Emilia Pardo-Bazán (la única mujer), Antón Vilar Ponte, Salvador de Madariaga y Juan Fernández-Latorre vigilan el buen hacer periodístico desde la fachada orientada a los Jardines de Méndez Núñez.